La era de la música en tiempos de pandemia: del DIY al mainstream.

Desde el inicio de la pandemia por la covid 19 en el año 2020, la industria musical ha sufrido un duro golpe, desde artistas de cualquier género o nicho musical en el que destacan, hasta promotores y festivales a nivel mundial.

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Concierto experimental en la nueva realidad, en donde se presentó la banda española love of lesbian en Barcelona.

Coachella, indio, california. El calor de este pequeño infierno se torna agradable y delicioso para muchos de los asistentes a uno de los festivales de música más importantes del globo terráqueo. Pararse en el empire polo club, coachella stage, frente a miles de personas debe ser uno de los retos más codiciados por los artistas mainstream, pero sin duda, para ellos esto es pan comido; pan comido de un solo mordisco, pues artistas como the weeknd, rage against the machine, florence and the machine, childish gambino, SIA, foster the people y un sin número de artistas globales no les tiemblan las piernas para hacer performances de 45 o incluso hora y media.

pasando por el backstage se encuentran artistas emergentes, craneando sus movimientos en tarima, pensando en cómo transmitir su energía a grandes escalas a todos sus fans y seguidores, toda una utopía que llega a su fin, pero que tendrán que hacerlo en el escenario de sahara stage, gobi o mojave. para ellos es todo un reto, que al cabo de un par de horas, se sentirá en este pequeño infierno, en todo un paraíso en medio del desierto.

al cabo de un par de días, sus cuentas estarán llenas, con 8 o quizás 10 ceros a la derecha, algunos los derrocharan en bugattis, ferraris, prendas de louis vuitton  o quizás un apartamento modeludo, bueno, tal vez  un pent-house con vista al mar, y otros tendrán que gastarlos en deudas de gira, o quizás en pagos a productores, y todo los gastos que incluyen un tour para darse a conocer.

Estos “estilos de vida”, han llegado a fin, suena fatal para muchos, pues esto es todo un sueño, muchos lo visualizaron cuando estaban o estudiando obligados, o trabajando en un supermercado no siendo felices, pero es sarcasmo para quienes sí lograron el éxito, desde que estaban en cursos de técnica vocal, canto, o tratando de inventar y experimentar con beats, y acordes de algún instrumento cualquiera.

La música en los tiempos del covid les ha pasado factura, más costoso a aquellos que desde el espíritu del DIY han entregado todo, incluso vendido el alma a beethoven, vivaldi, o quizás a sus más grandes influencias musicales, aberraciones de la música, de todos los tiempos para convertirse en lo que quizás hace unos años soñaban encerrados en sus habitaciones sintiendo como la magia y la energía se condensaba por todo su cuerpo, su alma, sus pensamientos, su espíritu, y se unificaban, uno a uno, cada uno de sus poros, hasta lograr materializar dichas imaginaciones o pensamientos fugaces, que ya son parte de la materialización.

Mucho más allá de hacer brillar las tarimas, cuando será que el sol volverá a brillar para muchas estrellas que son como el pez de los marlins, nadando sin miedo contra la corriente y buscando darle cara a aquellos demonios y fantasmas del miedo, de todo lo que les ha pasado en estos casi dos años pandémicos y meses de la post pandemia, muchos se preguntan, casi que es un pensamiento en reverb, que rebobinan todos sus metas cumplidas, y miran hacia el horizonte pensando en cuanto acabara para muchos, la mayoría, esta pesadilla que los obligó a moverse virtualmente. 

Parece que se estuviera cumpliendo a cabalidad cada uno de los sucesos distópicos de black mirror,  conciertos virtuales, que por cierto no es nada para los artistas mainstream, de hecho, hace poco la estrella llamada J Balvin, de buenos aires, y no es argentino,  presentó un performance impecable junto con otras estrellas globales de la música urbana, en la plataforma de Fornite, donde muchos vieron una luz sobre iluminada en un túnel ya conocido por los frontman de distintos grupos de la industria musical, algo que para algunos artistas alternativos e independientes, es un gusto culposo que les guiña el ojo no tan lejos, que se les agua la mente de ideas para aplicarlas y en el que es imposible morir en el intento. 

Concierto virtual del artista paisa J Balvin en la plataforma de Fornite

Y de hecho muchos la aplicaron, es el caso de Natthy pelusso, las chicas de las ligas menores, y acústicos del frontman de él mató a un Policía Motorizado, en donde, artistas con mucha imaginación y recursivos, no se dejan opacar por la sombra del covid 19, a falta de un lugar ecléctico, lleno de luces y sintiendo como el aire les cae sobre sus cabezas y el viento les despeinaba, y sentían como el escenario temblaba por los saltos y gritos de más de mil personas pidiendo par canciones, coreándoles o en muchos casos, chicas que se quitaban sus sostenes para lanzarlos a tarima, les tocó, y este condicionador, no lo veían como algo que de verdad se sentían obligados a hacerlo, el arte no es obligación, es libertad, y libertad de la que se tiene que alinear a la imaginación y sentir sin necesidad de que te categoricen,  algo así es lo que dijo Residente en una entrevista para un medio de Puerto Rico.

prendan cámaras, luces y acción, sin temor, todo sin cortes, claro que hay que dejarse llevar por la diosa de la música. muchos dicen que la música es una morena hermosa, que toca el piano, y las melodías o acordes que salen de allí arriba, del cielo, bendice a todos aquellos ángeles terrenales, pero ese adjetivo calificativo, no quiere decir que sean efectivamente unos santos, nadie es santo, pero si tienen una misión: difundir y humanizar la música, esa es su principal misión, que todos se contagien fuertemente, hasta enfermar, no de coronavirus, y covid, o cosas de esas, sino que se contagien de vibraciones y altas energías compuestas por átomos y electrones en forma de clave de sol y uno que otro ritmo.

El 2020 jodió todo, todos quieren una larga vida, u ser leyendas, eso es notorio y clarito para los artistas mainstream, al igual que los del espíritu del DIY, pero que más allá de ello, esperan un 2021 en donde sus demonios caigan quemados, al igual que el miedo, y vuelvan a subirse muchos escenarios, y disfrutar del champagne en el backstage en algún festival del planeta tierra.

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